Profesores pueden sacar provecho de descubrimientos arqueológicos para enseñar

Además de volver más concretos conceptos relacionados con Biología, los descubrimientos sirven para generar actividades anexas en ramos como Historia y Tecnología.

HomoNaledi

Reconstrucción del «Homo naledi», el antepasado directo más antiguo del ser humano.

Se estima que el Homo naledi -el antepasado del ser humano cuyos restos se dieron a conocer hace algunas semanas- vivió hace más de 3 millones de años en Sudáfrica. Más de mil fósiles estudiados también permiten concluir que caminaban en dos pies y que, además de manejar herramientas, tenía la capacidad de enterrar a sus muertos.

Homo naledi es un mosaico de caracteres de forma, es decir, tiene un tronco con forma de embudo, no en forma de barril como el de los hombres actuales, sino parecido a una pirámide, un rasgo propio del Australopithecus o de los grandes simios actuales como el chimpancé”, explica el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) de España y coautor del estudio, Markus Bastir.  Además, “tiene un cráneo pequeño, con la forma de los primeros representantes del género Homo, como el hábilis o el erectus, y una capacidad craneal muy pequeña, aproximadamente un tercio de lo que ocupa nuestro cerebro actual”, agrega. 

Sin embargo, aunque es muy robusto, y tiene un cráneo y un tronco primitivos, sus extremidades son “prácticamente iguales a las de los humanos modernos”. Sus manos tienen la capacidad de manejo de objetos que tenemos los hombres de ahora pero sus dedos y falanges están curvos, lo que, según los expertos anatómicos, significa que estarían adaptados para vivir en un hábitat arbóreo. 

“Constituye uno de los mayores descubrimientos de fósiles de los últimos 50 años”, escribió la revista National Geographic para dar a conocer esta historia, que sitúa al Homo naledi como el antepasado directo más antiguo del ser humano.

La publicación estadounidense no fue la única que subrayo el carácter sorprendente del hallazgo: Michael Gonchar, profesor y editor del blog The Learning Network (ligado a The New York Times) escribió sobre el potencial educativo de la noticia. Destacando su transversalidad, el autor comenta a través de ejemplos por qué conversar sobre evolución no solo ayuda a visibilizar temas relacionados con Biología, sino que permite introducir conceptos ligados a clases de Arte o Lenguaje.

Así, por ejemplo, una de las sugerencias es que los alumnos creen historias de donde se describa cómo se llevaría a cabo una cita entre un Homo sapiens y uno de sus antepasados. Se pueden crear guiones donde se comente la apariencia y el comportamiento que tendría cada una de las partes, lo que después se puede actuar.

La idea de aprender mediante juegos de rol es una que usa Bernarda López, académica del Departamento de Ciencias Básicas Biomédicas de la U. de Talca y asesora científica de PAR Explora Maule. Ella realiza talleres de ciencias a escolares de básica y media.

“Jugar al científico forense o al arqueólogo, armando un kit de excavación donde los estudiantes puedan jugar y aprender al mismo tiempo, es una tarea fácil y posible a cualquier edad. La diferencia va a estar en el nivel de complejidad de los conceptos que se quieran trabajar. Utilizar acontecimientos o descubrimientos científicos importantes y actuales es una manera de otorgar interés”, explica la ganadora del premio de Innovación en Educación Científica 2014.

Su sugerencia para los profesores es conseguir un esqueleto humano desarticulado (se venden ficticios) y enterrarlo desordenado en la arena. El siguiente paso es enmarcar un perímetro de excavación y pedir a los niños que encuentren las osamentas y las ordenen en una mesa. Los huesos se pueden comparar con las imágenes que existen del Homo naledi.

Otras ideas en el blog son conversar sobre antepasados, y en clases de Historia crear árboles genealógicos, leer sobre pinturas de cuevas ancestrales y hacer dibujos usando elementos naturales, además de jugar a generar un menú nutritivo en Consejo de Curso, tomando como base los cambios en la dieta humana.

A los interesados en la tecnología se les puede pedir investigar en los avances del área relacionados con la arqueología y para practicar el inglés, se recomienda descargar la aplicación MEanderthal, que altera los rostros de una foto aplicándoles rasgos que distinguían a los antepasados.

“Los alumnos se apropian mejor de los aprendizajes cuando estos se explican desde la cotidianidad, la cultura regional o sucesos de la actualidad”, dice López.

Homonalediestudianes

Como parte del equipo del PAR Explora Maule, Bernarda López realiza un laboratorio móvil bautizado “Huesos”, en la foto, donde enseña a alumnos de enseñanza media usando piezas óseas. Su sugerencia es comparar huesos actuales con fósiles antiguos.

Fuente: Diario El Mercurio, Lunes 28 de septiembre de 2015.       

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